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Pablo y Álison Hola, mi nombre es Pablo Casal y me gustaría hacer la presentación de mi familia, a la vez que explico cómo ha sido nuestra relación de siempre con todos los animales y especialmente con los perros. Si tuviera que hacer memoria para recordar al primer perro de mi familia.... pues resulta que desde que nací ya había. Por aquella época vigilaba mi cuna, Guaika, una gran boxer que me aceptó como si fuera un cachorrillo suyo desde el primer día. Por otro lado, supongo que también condiciona todo el haberme criado en un entorno rural, aunque cerca de la ciudad. Mis padres tuvieron gallinas, conejos, gatos... y mis abuelos que tenían una granjita cerca, más en la montaña, también tenían además de todo lo anterior, abejas, cerdos, un burro, vacas.... con muchos terrenos, huertas y árboles frutales. ¡Claro! a la vez yo tenía mi propio zoo particular que contó con hamsters, tortugas, peces, periquitos, canarios, coballas.... Desde siempre me educaron a mi y mis hermanos inculcándonos un profundo respeto por los animales y la vida. Según pasó el tiempo y fuí creciendo, cada vez me atraían más los perros y su mundo. Mis padres aún recuerdan con gracia cuando les decía que yo de mayor quería ser adistrador de perros... pero es que desde ya muy joven adiestraba a mis perros en obediencia básica, siendo Turco (un cruce de pastor belga) el primero al que eduqué con 11 añitos. Aquel perro obedecía el "sientate", "échate", "ven", "saluda", "junto","quieto" (incluso si me perdía de vista) y el "busca" cuando yo se lo ordenaba de un objeto lanzado... además de algún otro truquillo. Por aquella época me gastaba prácticamente toda mi paga en poder comprar alguna revista de perros, y el mejor regalo que podían hacerme era un libro sobre ellos, los cuales acababa por aprenderme de memoria. Kuncor y yo, invierno del ´95 / Álison con Movie en 1990 Cuando tenía 18 años disfrutaba de la compañía de un cruce de pastor alemán que adopté de cachorrito antes de que lo llevaran a una perrera. Lo llamé Kuncor y llegó a ser un perro realmente excepcional al que le encantaba trabajar, inteligente y con una gran sensibilidad hacia mi. Siendo él aún cachorro conocí a Álison, la que unos años después llegó a ser mi esposa. Afortunadamente ella también es una gran amante de los animales, afiliada a Green Peace durante mucho tiempo. Sin ella creo que ahora esta labor me sería muy dificil de sostener al poder contar siempre con su paciencia, colaboración aunque a veces toque velar a perros durante toda una noche o haya que levantarse cada dos horas a darles un tratamiento, tenacidad, ánimo, comprensión y vitalidad a la que no se le caen los anillos a la hora de limpiar o tratar con los perros. En fin, además de quererla mucho es una perfecta socia y compañera. Desde hace unos años tenemos un finca en la que disfrutan nuestros perros, está situada a las afueras de Gijón, a pocos metros de bosques y campos, y a solo 5 kms de la playa por donde nos encanta pasear con nuestros pastores. Hemos tenido varias razas porque la verdad, perros nos gustan todos, pero yo siempre tuve predilección por las razas de trabajo. Mi primer contacto con un Pastor Blanco fué en Septiembre de 1995. Aquel fué el día que adopté a Kuncor, y lo que recuerdo perfectamente y me llamó muchísimo la atención, es que su madre y un hermano de otra camada anterior, eran como pastores alemanes pero completamente blancos, aunque no albinos. Por entonces aún no conocía la raza, quizá no fueran de origen americano como casi todos los que hoy encontramos, probablemente fueran el fruto de una camada de pastores alemanes normales en la que se manifestó el gen recesivo que controla el color blanco y que aún hoy en día se dan aunque raramente. Años después ya investigué más sobre la raza y visitamos a una criadora que trabajaba esclusivamente pastores blancos de pelo corto con ejemplares importados de Estados Unidos, para adquirir la primera perrita que venía con pedigree del AKC. En este tiempo hemos conocido a más amantes de esta raza y tenemos que agradecer a algunos de ellos el que confiaran en nuestro trabajo y nos suministraran ejemplares de primerísimo nivel, muchas veces de dificil acceso para un simple aficcionado. Quiero dedicar las últimas líneas de esta presentación para dar las gracias a algunas personas que se han convertido en nuestros amigos y que desde el principio han puesto sus conocimientos de décadas criando a nuestro servicio, como es el caso de Fernando y Elena, dueños de los afijos "Valle Oscuro" y "Golpe de suerte". También agradecemos a Ulla Warden su comprensión para nuestras necesidades y el extraordinario perro que nos facilitó como es Brave Heart y con el que estamos plenamente satisfechos. Un saludo enviamos también a la Señora Katherine Con del Dago por su amabilidad en todas nuestras visitas a su casa y el verdadero amor que siente por sus perros que son para ella como hijos. Un recuerdo en general para todos aquellos que nos conocen, nuestros compañeros en el CEPBS y todos los amantes de la raza. Finalmente, no olvidaré a Eric Josserand con el que tantas horas de trabajo he compartido con los asuntos del Club Español del Pastor Blanco Suizo, al que felicito por ser tan buena persona. |